un pequeño relato (¿por qué repetí el título?).
la primera vez que voté (en mi vida) fue en primera vuelta. y ahora ya me sentía cancherazo, como si hubiese votado 20 veces, a veces puedo ser tan idiota. incluso me fui con mi polo con mensaje reaccionario: "sólo la anarquía nos salvará de este caos". más posero, imposible.
los taxistas me metieron la rata de ida y vuelta. me cobraron 8 soles cada uno por una carrera que vale 5, y además ambos me dijeron que votaron por ollanta, con lo que mi esperanza empezó a decrecer.
al llegar a votar, me tocó votar en el salón número 13 (cuarto piso, pabellón A, sencico), mi esperanza se empezó a ir al carajo. pero bueno, esperé que no sea una señal y entré.
al entrar a votar casi me equivoco:

NOOOOO, ¡¡¡la ollita no era!!!

ufff, ahora sí (y eso...)
yo tenía la esperanza que todo sea un sueño y encontrar el mapita del perú (unidad nacional, para los que no entendieron).
alguien había escrito "hijo de puta" sobre la foto de ollanta en la cédula de ejemplo, y yo tuve que dibujarle la pichulita de rigor (me olvidé de tomarle su respectiva foto así que imagínenselo).
no almorcé antes de ir a votar, por temor a vomitar después de marcar la estrellita esa. después almorcé una huevada espantosa que me dio ganas de vomitar pero por lo fea que estaba (consejo: nunca coman el chicken crisp con huevo de bembos, es asqueroso (chicken crisp, el chicken grill es buenote)).

llegué a mi casa en el preciso instante en que salió el flash (ver imagen). a las 4 en punto, ni un segundo más ni un segundo menos. cuando salío la papada, digo, la cara de alan garcía sentí un alivio medio extraño. "dolor mezclado con placer" le dicen (a todo esto, la musiquita que ponen en panamericana para dar el flash es la cosa más estresante que puede existir en el planeta).
ahora me quedo en mi casita. el papá de unos amigos -que es militar-, les dijo que nadie saliera de casa luego del flash (por eso no hubo ensayo hoy (uno de ellos es la segunda guitarra de mi nuevo grupo)). yo también seguiré su consejo. si algo aprendí dedicando toda mi infancia a ver GI-JOE es que si un militar te da un consejo, debes seguirlo sin pedir explicaciones.
pan con libertad, será pues.